Este blog no es más que mierda, contenido vacío de sustancia con el que poder desahogarme de vez en cuando en el entorno hostil en el que vivo. No encontrarás nada más que quejas, autocomplacencia, quejas, odio, venganza... Ningún sentimiento positivo, los sentimientos positivos los dejo para mis redes sociales y la vida en general. Y si queréis algo con calidad literaria os sugiero que os larguéis de aquí ahora mismo, que el cuaderno literario está debajo de la mesa y no en el ordenador.
Estás advertido, esto es una burbuja de energía negativa atrayente, si estás de bajón y te entran ganas de suicidarte con mis rabietas de pseudoadulta de 20 años te jodes.
Y con esto queda todo dicho, voy a ir escribiendo mi primera queja y voy a descargar todo mi odio sobre mi compañera de piso. Hace una cosa (entre muchas que ya iremos comentando) qué, no sé por qué (ni me va ni me viene) me molesta y desagrada enormemente: VIVE DEL PUTO MICROONDAS.
Y vosotros diréis; "bueno, es su puñetero problema", y no os equivocaréis. Es una de las pocas cosas que me molesta porque sí. Me saca de quicio que viva de tuppers de la mamá, que esté todo el día encendiendo el microondas (para desayunar, para comer, para cenar...) y que lo más elaborado que haga sea freír putas croquetas congeladas o hacerse un asqueroso sándwich con embutido asqueroso tipo chopped. En serio, qué coño le cuesta comer comida que no sea de la tercera era glacial. Y es más asqueroso aún observar que cuando se cocina algo son unos asquerosos filetes (que no son ni filetes) que llevan como un conglomerado de carne aplastado y te venden como pavo.
Reconozco que de todo eso no tiene culpa ninguna y que soy una maniática de mierda, llevo 3 años conviviendo con ella y es el primero que me molesta esto, así que probablemente solo se deba a mi idea subjetiva sobre su persona que ha pasado de ser dibujada por mi cerebro como un unicornio a un moco gris de esos que te salen cuando barres tierra y te tragas todo el polvo.
En serio, es que la odio. Y sé que ella me odia a mi también, seguimos juntas porque ninguna de las dos tiene donde caerse muerta, y no tenemos a otra/s personas con las que irnos a vivir. QUE TRISTE.
Así que aquí estoy, lejos de mi casa (dónde podría estar estudiando en buenas universidades) en una universidad de mierda, sin amigos (o por lo menos sin amigos fuera del entorno de la facultad, porque ni unas cervezas el viernes por la tarde chico), con mi pareja a 400 km, viviendo con alguien con quien no me gusta convivir y con la única ventaja de que estoy estudiando lo que quiero. Que diréis, bueno, un rayo de sol. Pero es que he decidido, sin que fuese yo consciente, la puta peor universidad de toda puta España para estudiar lo que estoy estudiando. Una facultad en la que la mitad de los profesores te desmotivan en vez de alentarte, unas clases con un compañerismo nulo, y unos exámenes muy exigentes en los que al salir al mundo real te das cuenta de que no sabes nada. El método de estudios es una puta mierda, no aprendes y estando dentro de las 10 mejores medias de tu promoción no llegas a un puto 7,5. Y te odias por ello, por no ser mejor, por no haber elegido otro lugar, por no haber dado más, por no tener a quien contarselo y mas rayadas mentales.
Os dejo, voy a suicidarme un rato y a continuar con mi jornada lectiva, que aun me quedan 4 horas de prácticas.
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